España pierde el 2,8% de su PIB por la falta de mujeres en los empleos digitales

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Solo dos de cada diez ocupados en los sectores digitales son mujeres.

Las empresas necesitan perfiles digitales, ellas muestran niveles de habilidades parejos a los de ellos, pero solo 2 de cada 10 empleos de los sectores más digitalizados son mujeres. Esa ineficiente conexión entre las necesidades de las empresas y las capacidades disponibles en el mercado laboral tiene sus costes y España deja de producir con esa falta de incorporación del talento femenino el 2,8% de su PIB.

No solo las mujeres están más ausentes de los sectores más demandados, sino que pueden verse perjudicadas en mayor medida por ese avance digital y ver desaparecer sus puestos de trabajo debido a la automatización.

Actualmente en España ejercen 420.000 profesionales en empresas o puestos altamente digitalizados. No obstante, únicamente el 21% de dichos puestos están ocupados por mujeres. Un sesgo de género que, si las empresas corrigieran, permitiría que la Seguridad Social ganara 247.600 nuevas ocupadas. En profesiones que actualmente cuentan con salarios muy por encima de la media y con una alta productividad, lo que, en parte, puede ahondar en la brecha salarial entre géneros. El sueldo medio en estos sectores ronda los 37.000 euros anuales. Una combinación que deja menos productividad y menos ingresos para el erario público. Igualar por arriba la brecha digital en España supondría un incremento del PIB del 2,8% y un ingreso para la Seguridad Social de 15.810 millones de euros anuales.

Esa demanda creciente por parte de las empresas de perfiles digitales es una tendencia detectada desde diferentes estudios.

La actual oferta de perfiles vinculados con la tecnología, la informática y las comunicaciones no es suficiente para satisfacer al sector y es que la demanda crece cuatro veces más rápido que la oferta de candidatos. Hasta el punto que estos perfiles se han mantenido durante los meses de confinamiento, pese al retroceso generalizado en la contratación, como los más demandados por las compañías.

Las primeras sillas vacías están en las aulas

Uno de los principales problemas reside, en que las mujeres no explotan esa paridad de habilidades digitales mediante el estudio de una carrera. Pues a nivel usuario las habilidades básicas para moverse en el ecosistema digital no conocen hoy en día de brechas de género, a excepción de entre los perfiles más sénior. El 73,7% de las mujeres dispone de ‘habilidades avanzadas’ por lo que respecta a uso de las herramientas digitales, versus el 73,5% de los hombres. No obstante, por cada mujer matriculada en un grado de estudios superiores digitales hay 2,4 hombres. «Si no se logra la atracción del colectivo femenino hacia estas disciplinas académicas, las nuevas generaciones de trabajadores digitales seguirán siendo eminentemente masculinas».

Un ‘tapón’ social hacia las profesiones digitales que tiene sus costes presentes y sus amenazas a futuro. Pues actualmente las mujeres están empleadas en puestos de trabajo que son más automatizables que los hombres. Hasta el punto en que por cada hombre que corre el riesgo de perder su empleo por el desarrollo tecnológico, hay 2,4 mujeres.