Los tipos de Despidos Laborales: Objetivo, Disciplinario y Colectivo.

Como concepto básicamente, el despido es la extinción de la relación laboral por decisión unilateral del/a empresario/a. El mismo, viene contemplado en el Estatuto de los Trabajadores de dos formas diferentes en función de las causas lo motivan.

Por un lado, se encuentra el Despido Objetivo, el cual obedece a priori a causas ajenas al trabajador/a, es decir, no se le atribuye culpa de nada. Estos tipos de despidos van a acompañados de una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, requiriendo a su vez un preaviso de 15 días para contratos de duración superior a 1 año y de una carta de cese dónde se explique de forma detallada los hechos que han motivado tal despido, junto con la fecha en el que causa efecto (como causas que suelen alegar están la ineptitud conocida o sobrevenida o falta de adaptación a las modificaciones técnicas, ente otras; mientras que las imputables a la empresa suelen ser causas técnicas, organizativas, económicas o de producción).

Estas son las causas para un despido objetivo:

  • La ineptitud del trabajador, ya sea conocida o sobrevenida con posterioridad a su entrada en la empresa.
  • Cuando el trabajador no consiga adaptarse a las modificaciones o innovaciones en su puesto de trabajo. En estos casos, los cambios deben ser razonables y la empresa tiene que dejar un tiempo mínimo de adaptación de dos meses.
  • Por motivos económicos, técnicos, organizativos o de producción. Si los motivos son económicos, la empresa debe incurrir en pérdidas actuales o previstas, y/o  que las ventas o ingresos de cada trimestre sean inferiores a las del mismo periodo del año anterior,según figura en el Real Decreto 3/2012.
  • Por faltar al trabajo o ausentarse de forma reiterada con motivo en bajas por incapacidad temporal de corta duración. Esas ausencias deben ser del 20% de la jornada en dos meses consecutivos o del 25% en cuatro meses no consecutivos durante un periodo de 12 meses, excluyéndose una serie de causas de enfermedad.

Por otro lado, se encuentra el Despido Disciplinario, causado por un comportamiento grave y culpable del/a trabajador/a, careciendo de cualquier tipo de indemnización y de falta de preaviso (es decir, lo pueden hacer en cualquier momento) siempre acompañado de una carta de cese dónde se exponga los detalles, la fecha en la que tendrá lugar el despido y los hechos que lo motivan.

 

Esta modalidad de despido es el más frecuente sin perjuicio de lo complicado que resulta probarlo. La empresa puede imponer la sanción de despido disciplinario ante un incumplimiento muy grave y culpable del trabajador. En otras palabras, tiene que darse una situación extrema.

Desde un punto de vista legal, las causas de un despido disciplinario incluyen:

  • Faltas de asistencia o de puntualidad repetidas e injustificadas.
  • Una disminución continuada y voluntaria del rendimiento del trabajo normal y pactado.
  • Indisciplina o desobediencia en el trabajo.
  • Ofensas verbales o físicas al resto de trabajadores o al empresario.
  • Situaciones de acoso laboral por parte del empleado.
  • Ir borracho al trabajo o bajo los efectos de las drogas si eso afecta negativamente al trabajo.
  • Transgresión de la buena fe contractual y abuso de confianza en el trabajo.

Los dos primeros puntos están entre los más utilizados en los despidos disciplinarios. Sin embargo, para que después el despido no sea declarado improcedente o nulo, la empresa tiene que ser capaz de demostrar esa falta de puntualidad o que tu rendimiento laboral haya caído.

En un despido disciplinario, la empresa tiene que informar por escrito e indicar las causas concretas del despido y en qué fecha tendrá efecto. Es decir, cuándo dejarás de trabajar. A partir de ahí, si el juez declara el despido como procedente no se reconocerá ningún tipo de indemnización.

Por ultimo el Despido colectivo

Para que un despido sea considerado colectivo y se deba cumplir con las formalidades previstas para un ERE o Expediente de regulación de Empleo, deben darse una serie de de requisitos:

Despedir por lo menos a 10 trabajadores en las empresas con menos de 100 empleados.

  • Despedir al 10% de la plantilla en las empresas con entre 100 y 300 trabajadores.
  • Despedir a 30 trabajadores en las empresas con más de 300 trabajadores.

La indemnización en el caso de los despidos colectivos también es de un mínimo de 20 días de salario por año con un máximo de 12 mensualidades. Si bien en el proceso de negociación suelen ofrecerse, y muchas veces acordarse, indemnizaciones de mayor cuantía.

En fechas recientes, si el centro de trabajo en el que prestas servicios tiene más de 20 trabajadores, los umbrales antes citados deberán considerarse igualmente en dicha unidad de cómputo.