LOS INGREDIENTES DE LA FELICIDAD LABORAL

Disfrutar de cada momento es una de las premisas de la felicidad. Si se tiene en cuenta que un tercio del tiempo que se pasa despierto se dedica al trabajo y que aumentó de la edad de jubilación, pronto se llega a la conclusión de que hay que encontrar el bienestar en la oficina.

Y la mayoría de los españoles tratan de logarlo. Según un reciente estudio presentado por Adecco 8 de cada 10 trabajadores aseguran que son felices en su vida profesional.

La posibilidad de conciliar trabajo y ocio es uno de los ingredientes de la receta de la felicidad laboral.

  • Negociar un sueldo razonable antes de la firma de contrato es el comienzo de una relación laboral duradera en el tiempo. Según la OIT, los salarios en España retrocedieron un 1,8% en 2017, pero sólo el 3% de las empresas se plantea la congelación salarial como un aliciente para la negociación.
  • Entorno laboral.Trabajo en equipo, liderazgo y comunicación son algunos de los factores que condicionan un buen ambiente laboral. Los expertos en RRHH aseguran que estos elementos son los que más peso tienen en las encuestas de clima, ya que resultan determinantes para la productividad y, por ende, para la satisfacción laboral.
  • Conciliación.Crecer como profesional y como persona es el objetivo de los planes de conciliación y flexibilidad laboral que desarrollan las empresas. Los ‘Millennials’ hicieron suya la proclama de trabajar para vivir y no vivir para trabajar, pero está comprobado que las medidas para equilibrar trabajo y ocio es una demanda que no tiene edad.
  • Que los empleados se van de los jefes y no de la empresa es tan cierto como que un buen mando es definitivo para hacer carrera. Aunque los más tóxicos acaban siendo los más populares, existe un colectivo de jefes de los que pocos hablan, porque han superado esa fase y son los líderes anónimos que hacen que todo funcione.

 

Aún no conocemos la receta mágica que nos aporta la felicidad, pero sí algunas formas de llevar nuestras tareas diarias de una forma más leve y todo se basa en el esfuerzo que realicemos por cambiar nuestro chip.

Ser feliz o infeliz en el trabajo depende del trabajador y de la empresa, pero somos nosotros los empleados los que realmente debemos esforzarnos por superar aquellos sentimientos negativos y convertirlos en positivos.

¿Ser feliz o no ser Feliz? ¿Por qué nuestro trabajo es tan importante?

La respuesta es sencilla y breve, estamos el 80% de nuestro tiempo en el trabajo y con nuestros compañeros laborales.

¿Con quién nos casamos realmente? Porque la mayor parte de nuestro tiempo no lo pasamos en nuestra casa con nuestra pareja, amigos o familia, sino en nuestra mesa de trabajo con nuestros compañeros.

Puedes sobrevivir al trabajo si tienes la suerte de adorar tu profesión, pero aun así todo se convierte en obligación y rutina. En la mayoría de los casos tampoco la mayoría de los empleados desarrollan un trabajo que aman o por lo menos que no cumplen las expectativas que tenían.

Así que no sirve de nada quejarse sino buscar soluciones, es decir, cambiar de trabajo o intentar cambiar el chip para mejorar nuestra calidad de vida.

Hemos de ser positivos y encontrar la forma de que acudir a nuestro trabajo sea una actividad agradable y a ser posible satisfactoria.