LA PRECARIEDAD LABORAL.

Lo primero de todo ante esta frase debemos aclarar el concepto de PRECARIEDAD LABORAL; nos encontramos ante esta situación cuando una persona se encuentra en activo, pero por diversos motivos de su organización la persona se encuentra en una situación de inseguridad laboral, incertidumbre, falta de garantías, malas condiciones laborales, tanto salariales como condicionantes.

Una persona se encuentra en una situación de precariedad laboral cuando realiza una jornada de trabajo y sus ingresos son insuficientes para subsistir dignamente, hablamos de cubrir las necesidades básicas.

Otro ejemplo de precariedad laboral puede ser no estar dado de alta en la seguridad social, o encontrarnos en una situación laboral sin condiciones higiénicas.

DIVERSIDAD EN LA PRECARIEDAD LABORAL:

  • LOS FALSOS AUTÓNOMOS: algunas empresas tienen trabajando en sus instalaciones a personal que les hacen ser autónomos, estar dados de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social, sin embargo, en el seno de la empresa ejerce como trabajador por cuenta ajena, en términos de total dependencia, ajenidad y retribución. Esta situación supone un AHORRO DE COSTES SOCIALES PARA EL EMPRESARIO, el falso autónomo desempeña las labores correspondientes a un trabajador por cuenta ajena pero con las obligaciones de un trabajador autónomo: darse de alta en el RETA y en Hacienda adquiriendo todas las obligaciones que conlleva su condición ficticia de trabajador por cuenta propia: hacer frente a la cuota mensual de autónomos, emitir factura a la empresa por sus servicios y asumir el pago de impuestos. En cambio, esta persona está sujeta a una serie de directrices por el empresario, donde desarrolla su actividad, como horarios, retribución, etc. …
  • ECONOMÍA SUMERGIDA: son las actividades económicas no declaradas, conocido como “al negro”. Esa actividad laboral que se le escapa a Hacienda y a la Seguridad Social, donde las personas no están dadas de alta, y los empresarios no declaran beneficios. Estamos hablando de un delito, ya que no se contribuye al pago de impuestos, y no contabiliza en el PIB de un país.
  • LA SUBCONTRATACIÓN: está muy de moda la externalización de servicios. Por cuantos más contratos y acuerdos pasemos antes de realizar el trabajo en el cliente final, más empresas se adjudican una asignación que podría verse reflejada en el salario del trabajador, en caso de ser una contratación directa.
  • LA DESIGUALDAD SALARIAL: en las organizaciones donde nos encontramos que las mujeres no llegan a cargos directivos, por el simple hecho de ser mujer, o donde sus retribuciones salariales son inferiores con su nivel de responsabilidades y funciones superiores o iguales a las de un compañero hombre, estamos en una situación de precariedad laboral.

Las prácticas más habituales de precariedad laboral son:

  • Retribución entre un 10% y un 40% por debajo de lo que paga el mercado.
  • Excesos en el horario de trabajo, no remunerados ni compensados.
  • Falta de permisos en fiestas propias de sus religiones o nacionalidades.
  • Impago de prestaciones correspondientes al empresario (IT del 4º al 15º día).
  • Elevadísima temporalidad. No hay fijos ni fijos discontinuos.
  • Exposición a riesgos laborales graves, al desarrollar habitualmente trabajos de especial peligrosidad rechazados por los trabajadores nacionales.
  • Ausencia de documentación de la relación laboral, lo cual dificulta cualquier reclamación.
  • Falta de información y casi nula formación.
  • Cotización irregular a la Seguridad Social (menos días que los trabajados).

Todo lo explicado, hago referencia en cuanto a legalidad laboral, y burocracia administrativa. Pero también podemos encontrarnos en trabajos precarios cuando estamos en una organización, “como un favor que nos hacen”. Evidentemente, esto no es así, estamos en una organización hay que tener claro que es principalmente por que somos productivos, sino no estaríamos, y el trabajo es un Derecho, recogido en la CE art. 35, donde se reconoce el Derecho al Trabajo, y a una Retribución Digna para satisfacer nuestras necesidades y las de nuestra familia (esta parte se ha quedado un poco arcaica donde los modelos de familia eran muy diferentes a la actualidad).

Donde más podemos apreciar la PRECARIEDAD LABORAL, es en las situaciones de pobreza, ahora nos encontramos en una etapa en la que tenemos TRABAJADORES POBRES, pobres de no poder llegar a fin de mes, de no poder pagar las facturas de suministro eléctrico o de que su alquiler sea más alto que su salario.

Realmente es una situación que socialmente debemos de implicarnos para tratar de solucionar, la vida da muchas vueltas inesperadas.