Becario hasta los 50

No paramos de estudiar, estudiar, y formarnos con el objetivo de incorporarnos en el mundo laboral, y llegar a ser profesionales de nuestro sector.

Nos incorporamos de una manera inicial en el mercado laboral con la categoría de becarios, con un convenio de prácticas, curriculares en el mejor de los casos, donde sí es nuestra primera experiencia laboral sí que vamos a aprender.

Ya que probablemente terminemos los meses de prácticas haciendo el mismo trabajo que los empleados, y extracurriculares habitualmente  cuando topamos con una empresa a la que no le importa tener becarios en sustitución a un trabajador pero con una situación más desfavorecida.

Muchos jóvenes se ven forzados a prolongar carreras o máster para poder seguir teniendo la oportunidad de ser becarios, ya que ven que es la única vía de empleabilidad a la que aspiran, y esta situación se convierte en una espiral.

Está de moda tener becarios… este tipo de empresas quieren a un becario que hable latín, que realice análisis, estudios, bilingüe y experto en Power BI y  que con su convenio pueda realizar las mismas horas que un trabajador, y si no están obligados a abonar una retribución mejor que mejor…

Además están muy bien como indicaba para sustituir a un trabajador, o para desatascar trabajo en temporada alta cuando hay los famosos picos de trabajo.

Las empresas tienen que concienciarse que esta postura no es correcta, que no pueden tener  al eterno becario, una persona con una trayectoria profesional demostrable, que sabe hacer su trabajo, en la condición de becario, esto es precariedad laboral.

Los becarios están para aprender, son personas jóvenes, nuevas en la empresa, y que acaban de finalizar sus estudios recientemente, por lo que pueden aportar nuevas ideas a la organización y enseñar a los trabajadores más veteranos sus nuevas técnicas impartidas en la universidad, pero siempre deben de estar supervisados de manera real y no solamente burocráticamente por un tutor, siendo este un mentor para él en la empresa.

Reducir los derechos a un trabajador catalogado como becario, en algunas ocasiones inscribiéndose de manera forzosa en cursos de formación express, en algunos casos no es ni formación reglada, que realmente no le aporta ningún conocimiento para poder adquirir administrativamente esta categoría y poder formalizar el convenio de prácticas, es una mala práctica por parte de estas empresas, siendo un ejemplo de que no apoyan el crecimiento profesional ya que la manera de incorporarse a ellas es a través de una mala praxis.